Reprocha Zeferino a Irene Khan que no se reunió con él y con los que apoyan La Parota
Berenice Reyes
Chilpancingo
El Ejecutivo del estado Zeferino Torreblanca reprochó a la secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan, que no se
haya reunido con él y con los campesinos que apoyan la presa La Parota, pues de haberlo hecho habría llegado a conclusiones
“mucho más objetivas” y se habría dado cuenta de que el gobernador “no es como lo pintan en algunos medios”.
Replicó asimismo que no pretende imponer el proyecto a “sangre y fuego”, pues no es “un cacique” del pasado y que la obra no
se hará si no cuenta con el respaldo de la mayoría de los comuneros que serían afectados en sus tierras y en sus bienes.
La anterior fue la primera reacción oficial a la visita de Irene Khan a tres comunidades del Acapulco rural que se oponen a La
construcción de La Parota, y en la cual se dio a conocer un documento de observaciones y recomendaciones en el que el
prestigiado organismo internacional señaló que en el proceso encaminado a construir la presa los gobiernos y la Comisión
Federal de Electricidad (CFE) no han garantizado el derecho de los afectados a tener información, a ser consultados y tomadas en
cuenta sus opiniones de manera efectiva, y que esa omisión ha dado lugar a un clima de tensión y violencia en el área de
conflicto.
En conferencia de prensa, el mandatario estatal destacó que es válido en una democracia que se puedan expresar libremente los
diferente organismos e instituciones, pero “quisiéramos que estas organizaciones que merecen nuestro respeto tuvieran un
balance y un análisis profundo de todas formas”.
Respecto a que AI consideró que el proceso de información y consulta sobre La Parota no ha sido el adecuado para garantizar los
derechos de los afectados, Torreblanca Galindo respondió que su gobierno no está a favor de utilizar la violencia para imponer el
proyecto. “Rechazo profunda y categóricamente que se trate de poner al gobierno como que le gustaría imponer a sangre y fuego
un proyecto de esta naturaleza”, subrayó.
Destacó que su llegada al gobierno estatal es producto de esta democracia “y no pude haber cambiado en tan poco tiempo, a mí
me costó mucho tiempo, mucho esfuerzo, muchas vidas del PRD y otros ciudadanos para poder llegar a esta responsabilidad y de
pronto echar por la borda las conquistas de la democracia con sus riesgos, con sus debilidades y con las oportunidades que ésta
representa”.
Respondió al organismo internacional de derechos humanos que estará atento al desarrollo del proyecto de La Parota, con el que
busca colaborar, pero que no lo pretende imponer “a como dé lugar”.
El gobernador del estado mantuvo su posición en favor de la presa porque, reiteró, la obra ayudaría a “detonar” el desarrollo y a
propiciar una mejor condición de vida para los habitantes de esa zona. Sin embargo, dijo que si no se tiene la voluntad de la
mayoría de la población, y sobre todo la de los comuneros, será respetuoso de esa posición.
Señaló que es bienvenida en Guerrero cualquier opinión que venga a generar concordia y el respeto a los derechos humanos de
cualquiera, “de quienes están a favor o en contra”.
El gobernador del estado consideró que no son de consideración los daños al medio ambiente que provocaría la construcción de
la presa, además de que está prevista una compensación de cerca de 210 millones de pesos para reforestar.
Más tarde, comentó que ojalá en otra ocasión “yo tenga la oportunidad de ser escuchado por Amnistía Internacional y otras
organizaciones para poder dialogar” y finalmente en un ejercicio de democracia “ejercer nuestros puntos de vista, debatirlos con
serenidad, con respeto a nuestra divergencia y a nuestros puntos de vista”.
El gobernador dijo que AI debería tener entrevistas más amplias con los que están a favor y en contra del proyecto. “Yo no voy a
decir qué tienen que hacer, pero me gustaría por ejemplo platicar para ver si el gobernador es como lo pintan en algunos medios
de comunicación, si el gobernador tiene verdaderamente ánimos o deseos o si es un cacique como en el pasado que por la fuerza
pública va imponer el proyecto”.
Agregó que le hubiera gustado que Irene Khan, la secretaria general “de esta importante organización internacional” hubiera
abarcado en su visita a todos los actores, los que están a favor y en contra para que finalmente las conclusiones a las que
llegaran fueran las de mayores razones de peso y sus resultados sean mucho más objetivos.