El Sur  
Viernes 30 de Julio de 2010 Página Principal Secciones
 


El Triángulo de vida, una polémica guía para evitar muertes en caso de terremoto


Redacción


“La información en este artículo salvará vidas en un terremoto: Cuando un edificio colapsa,
el peso del techo cae sobre los objetos o muebles aplastándolos, pero queda un espacio
vacío al lado de ellos. Éste se denomina Triángulo de vida. Cuando más grande el objeto,
cuanto más pesado y fuerte, menos se va a compactar. Cuanto menos el objeto se
compacte por el peso, mayor es el espacio vacío o agujero al lado del mismo, mayor es la
posibilidad de que la persona que está usando ese espacio vacío no sea lastimada”.
El autor de este manual en caso de terremotos –Triángulo de vida– se llama Doug Copp,
un estadunidense que dirige el Equipo Americano de Rescate Internacional (ARTI, por sus
siglas en inglés), “el más experimentado del mundo”, según asegura él mismo.
Desde el sismo del viernes de la semana pasada, muchos usuarios de Internet en
Acapulco han recibido en sus correo electrónico este documento, con la recomendación de
que es “sumamente importante leerla”.
Triángulo de vida es ya muy conocido en Estados Unidos y España desde hace al menos 4
años, en donde este manual –de acuerdo con información en varios blogs (páginas web
personales)– ha sido recibido por millones de personas vía e-mail.
Sin embargo, las recomendaciones de Copp han generado diversas críticas de diversos
especialistas en la materia, y advierten que “están generando una falsa seguridad y un
comportamiento inadecuado en casos de terremotos”, así como descalificaciones en
contra de su autor.
El 20 de septiembre de 2002, Isabel Herrán –una destacada profesional de rescate canino
en España–, señaló que “éste tal Doug Copp ya viene de hace tiempo. Ahora dice haber
descubierto este milagro del 'Triángulo de la vida', años atrás decía haber inventado un
aparato detector de personas infalible. Tuvo discusiones tremendas con grupos de rescate
con perros porque decía que el suyo era el mejor sistema de detección y atacaba a los
perros detectores. En Estados Unidos parece ser que está siendo investigado por el
Departamento de Justicia por fraude. Creo que eso lo dice todo”.
Doug Copp adquirió fama debido a su participación en el rescate de las víctimas del ataque
a las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001. Su misión en Ground
Zero –como fue bautizado el núcleo de la zona de desastre en Wall Street– se consideró
tan importante que el gobierno de ese país autorizó que volara a esa ciudad, a pesar de
que había prohibido el trafico aéreo de civiles.
En cuanto llegó al lugar, dice Copp, “asumí un papel protagónico y sufrí terribles heridas”
mientras se escurría entre la “sopa tóxica” en busca de sobrevivientes, “por lo que fui
recompensado con 650 mil dólares”. Sin embargo, varios medios de comunicación lo
acusaron de charlatán, y denunciaron que no existían evidencias documentales que
corroboraran la veracidad de su presunto heroísmo.
En su página web, Copp dice ser jefe de rescate y manejo de desastres de ARTI y se
autoproclama gurú del rescate.
También estuvo en la ciudad de México, en donde durante once días participó en el rescate
de las víctimas del terremoto de 1985. De hecho, justo cuando regresó de ese viaje
–pagado por la embajada de Estados Unidos en nuestro país–, Copp fundó ARTI, una
empresa privada cuya página web puede consultarse en la dirección www.amerrescue.org.
La respuesta de Cruz Roja Internacional
En la introducción de Triángulo de vida, Doug Copp sostiene que “la información en este
artículo salvará vidas en un terremoto”, y explica el principio fundamental de su teoría:
“Cuando un edificio colapsa, el peso del techo cae sobre los objetos o muebles
aplastándolos, pero queda un espacio vacío al lado de ellos. Éste se denomina Triángulo
de vida.
Y en seguida advierte que “cualquier persona que trate de cubrirse o colocarse debajo de
algo, cuando un edificio caiga, es aplastada. Cada vez que las personas se colocan debajo
de objetos como escritorios, autos, siempre son aplastados. No lo haga”.
El principio en el que Copp fundamenta Triángulo de vida, aseguran sus críticos, no es
recomendable en zonas urbanas con reglamentos de construcción razonablemente
adecuados. Instituciones dedicadas al rescate de personas en casos de desastre, como
Cruz Roja Internacional, aplican en estas zonas una técnica distinta llamada Drop, cover,
and hold on (Tírese al piso, cúbrase y resista).
Ante la inesperada credibilidad que adquirió el Triángulo de vida de Copp, gracias a su
distribución masiva vía correo electrónico, Cruz Roja Internacional decidió advertir del
riesgo que implica seguirlas al pie de la letra en cualquier país.
En un comunicado oficial, Cruz Roja señala que Triángulo de vida “es correcto, útil y
apropiado, si se aplica en terremotos en Estados Unidos. La declaración del señor Copp,
de que todas las personas son aplastadas si se guarecen bajo algún mueble es
incorrecta.
“Lo que Copp parece no distinguir es que la recomendación de ‘Tírese al piso, cúbrase y
resista’”, continúa el comunicado, “se basa en los estándares de la industria de la
construcción de Estados Unidos, en donde sí se ha demostrado que esa técnica puede
salvar vidas”.
Sin embargo, explica que “investigaciones en ingeniería han demostrado que muy pocos
edificios se colapsan en Estados Unidos, como ocurre en otros países. Siendo una
organización con sede en Estados Unidos, Cruz Roja no extiende sus recomendaciones
para que se apliquen en otras naciones.
“Lo que aquí funciona podría no hacerlo en otro lugar, por lo que categóricamente
sostenemos que el método de identificación de espacios, o Triángulo de vida, podría servir
en países donde el riesgo de que un edificio se colapse, incluso en sismos moderados, es
grande”.

 

mail Enviar print Imprimir