Jueves, 26 de Mayo de 2005

Cartas


Llama Renato Ravelo a organizar un tequio ciudadano por la salvación de la sociedad

Estimado Juan:  

Te pido publiques esta carta que es un llamado a todos los lectores de El Sur a la unidad ante la impunidad, y una propuesta para afrontar el problema de la incapacidad del Estado para darnos seguridad y ante su inviabilidad general.

No podemos dejar pasar ya más asesinatos cometidos en personas que luchan con dignidad por el interés social en general, como es el caso de los hijos de Albertano Peñaloza y el atentado que sufrió con sus otros hijos que quedaron heridos. No pudimos hacer más en el caso de Digna Ochoa, tenemos muchos presos y muchas cuentas por saldar.

Sabemos que el problema de la tala ilegal, de la siembra de enervantes, del narco protegido desde el ámbito gubernamental, la falta de ocupación de la población serrana, la injusticia ante las víctimas de la violencia criminal son problemas que están entreverados y exigen una respuesta global.

El Estado sólo ofrece medidas parciales y fragmentadas a través de sus incapaces cuanto numerosas dependencias, no quiere y no es su costumbre, buscar soluciones que aborden los problemas en su totalidad y en su complejidad, por ello impera la impunidad y lo hacen inviable por su incapacidad de dar respuestas.

Los asesinatos de estos ecologistas, por ejemplo, son a la vez asuntos judiciales, ligados a la explotación forestal, a negocios ilícitos, con una población secuestrada en la producción de estupefacientes a falta de otra actividad, a la escasez de agua que ya ha planteado la misma población, a los incendios forestales provocados para siembra de amapola y mariguana, a la falta de proyectos alternativos con una radical intención de salvación social y en el centro de ello el combate a la mafia política que domina la vida ciudadana y actúa con impunidad. Esto fue planteado desde hace años por Pablo Cortés Varona en una reunión masiva ante el entonces gobernador Ángel Aguirre, la entonces secretaria federal del Medio Ambiente, Julia Carabias y del de Desarrollo Social Carlos Rojas, pero su valentía le valió cárcel y un proceso judicial incoado por la misma policía judicial.

La problemática social es unitaria y reclama proyectos integrales que deben responder al interés social. El Estado sólo ofrece desalojos para la inversión de capitales y nunca un proyecto integral para los pobres, que sin embargo son la gran fuerza productiva de nuestra entidad; la población que se opone a la presa de La Parota tiene ya a todo el aparato de gobierno con sus partidos incluida nuestra pobre Universidad, en contra de su voluntad y su reclamo de prosperidad.

Tú Juan, lo mismo que Abel Barrera, han actuado ya como consejeros electorales y sienten la frustración de haber servido a un Estado que cada vez más le da la espalda al pueblo y no tiene ya visos de mejorar abordando los problemas en su integridad. Te quiero proponer que nos autoconvoquemos a

un tequio ciudadano por la salvación de la sociedad que a través tuyo y del gran diario que diriges hagamos correr la propuesta de convocarnos entre nosotros, con dinero de nuestros bolsillos –al margen de instancias gubernamentales y partidos políticos–, grupos de intelectuales, agrupaciones de ecologistas, editores de medios diversos, profesionales, de organizaciones indígenas y populares, a los opositores de La Parota, Tlachinollan, etc., a una jornada para dar nuestro tequio, para discutir como ponerle fin a la impunidad, como enfrentar unitariamente la conflictiva social y hacer propuestas desde la sociedad civil.

Los interesados en participar como convocantes podemos dirigirnos a esta sección de El Sur y a la vez entre nosotros mismos.

 Renato Ravelo Lecuona