Llama
Renato Ravelo a organizar un tequio
ciudadano por la salvación de la
sociedad
Estimado
Juan:
Te
pido publiques esta carta que es un
llamado a todos los lectores de El
Sur a la unidad ante la impunidad, y
una propuesta para afrontar el
problema de la incapacidad del
Estado para darnos seguridad y ante
su inviabilidad general.
No
podemos dejar pasar ya más
asesinatos cometidos en personas que
luchan con dignidad por el interés
social en general, como es el caso
de los hijos de Albertano Peñaloza
y el atentado que sufrió con sus
otros hijos que quedaron heridos. No
pudimos hacer más en el caso de
Digna Ochoa, tenemos muchos presos y
muchas cuentas por saldar.
Sabemos
que el problema de la tala ilegal,
de la siembra de enervantes, del
narco protegido desde el ámbito
gubernamental, la falta de
ocupación de la población serrana,
la injusticia ante las víctimas de
la violencia criminal son problemas
que están entreverados y exigen una
respuesta global.
El
Estado sólo ofrece medidas
parciales y fragmentadas a través
de sus incapaces cuanto numerosas
dependencias, no quiere y no es su
costumbre, buscar soluciones que
aborden los problemas en su
totalidad y en su complejidad, por
ello impera la impunidad y lo hacen
inviable por su incapacidad de dar
respuestas.
Los
asesinatos de estos ecologistas, por
ejemplo, son a la vez asuntos
judiciales, ligados a la
explotación forestal, a negocios
ilícitos, con una población
secuestrada en la producción de
estupefacientes a falta de otra
actividad, a la escasez de agua que
ya ha planteado la misma población,
a los incendios forestales
provocados para siembra de amapola y
mariguana, a la falta de proyectos
alternativos con una radical
intención de salvación social y en
el centro de ello el combate a la
mafia política que domina la vida
ciudadana y actúa con impunidad.
Esto fue planteado desde hace años
por Pablo Cortés Varona en una
reunión masiva ante el entonces
gobernador Ángel Aguirre, la
entonces secretaria federal del
Medio Ambiente, Julia Carabias y del
de Desarrollo Social Carlos Rojas,
pero su valentía le valió cárcel
y un proceso judicial incoado por la
misma policía judicial.
La
problemática social es unitaria y
reclama proyectos integrales que
deben responder al interés social.
El Estado sólo ofrece desalojos
para la inversión de capitales y
nunca un proyecto integral para los
pobres, que sin embargo son la gran
fuerza productiva de nuestra
entidad; la población que se opone
a la presa de La Parota tiene ya a
todo el aparato de gobierno con sus
partidos incluida nuestra pobre
Universidad, en contra de su
voluntad y su reclamo de
prosperidad.
Tú
Juan, lo mismo que Abel Barrera, han
actuado ya como consejeros
electorales y sienten la
frustración de haber servido a un
Estado que cada vez más le da la
espalda al pueblo y no tiene ya
visos de mejorar abordando los
problemas en su integridad. Te
quiero proponer que nos
autoconvoquemos a
un
tequio ciudadano por la salvación
de la sociedad que a través tuyo y
del gran diario que diriges hagamos
correr la propuesta de convocarnos
entre nosotros, con dinero de
nuestros bolsillos –al margen de
instancias gubernamentales y
partidos políticos–, grupos de
intelectuales, agrupaciones de
ecologistas, editores de medios
diversos, profesionales, de
organizaciones indígenas y
populares, a los opositores de La
Parota, Tlachinollan, etc., a una
jornada para dar nuestro tequio,
para discutir como ponerle fin a la
impunidad, como enfrentar
unitariamente la conflictiva social
y hacer propuestas desde la sociedad
civil.
Los
interesados en participar como
convocantes podemos dirigirnos a
esta sección de El Sur y a la vez
entre nosotros mismos.
Renato Ravelo Lecuona